Insectívoros. Erizo Pigmeo Africano

 


 

Reproducción

MVZ. Erika Flores Reynoso

Características reproductivas

El erizo pigmeo africano alcanza la madurez sexual alrededor de los dos meses de edad, aunque no se recomienda reproducirlos antes de los seis meses. Es sexualmente activo durante todo el año y se considera un animal prolífico.

Es muy sencillo distinguir entre macho y hembra siempre y cuando no se encuentre enrollado. Los machos presentan el pene en la región media-ventral del abdomen, el cual una vez protruido del prepucio tiene una forma parecida a la cabeza de un caracol. Los testículos son intrabdominales, por lo que no poseen escroto. La vulva en las hembras se encuentra pocos milímetros en dirección craneal al ano.

El erizo pigmeo africano es poliéstrica y de ovulación inducida, reproduciéndose durante todo el año en condiciones de cautiverio. Se ha reportado que su ciclo estral dura de 3 a 17 días de estro, seguidos de 1 a 5 días de diestro. Pueden presentar pseudogestación. Ambos sexos son maduros sexualmente a los dos meses y presentan hasta 10 pezones.

Erizo esquema

Macho y hembra de erizo pigmeo africano respectivamente.

A: Cicatriz umbilical
B: Prepucio
C: Vulva
D: Ano
E: Cola

Los erizos pigmeos africanos, no se reproducirán si no se les provee de una alimentación y ambiente adecuados, además de mantenerlos libres de parásitos y en buen estado de salud.

Cuando se junte al macho y a la hembra para que se apareen, hay que tener en cuenta varios factores. El cortejo, al menos por parte del macho, suele empezar rápidamente. El macho se acerca con cuidado a la hembra que generalmente se mantiene enrollada, y resoplando. Cuanto más se resista la hembra, más insistirá él en el apareamiento. Si la hembra no se encuentra receptiva, acabará cansándose de las interminables tentativas del macho. En este momento, sacará la cabeza y saldrá corriendo o se volverá hacia él, con las púas de la frente erguidas.

La gestación puede variar de 34-44 días. El número de crías oscila de una a diez, siendo el promedio tres a seis.

Las crías nacen ciegas, sin púas, por lo menos a primera vista, ya que éstas se encuentran bajo la epidermis, y cubiertas por una bolsa con agua, la cual se deshidrata rápidamente durante el primer día de vida y al pasar de cinco a doce horas, las púas salen a través de la piel. En este momento son blandas y flexibles se vuelven rígidas después de algunas horas. A las 24 horas después de nacidos las púas se desarrollan por completo. La piel de las crías es rosada y las púas son blancas. Un segundo grupo de púas más rígidas y obscuras emergen después de un par de días. Poseen una línea sin púas en medio de la frente, lo cual es normal en esta especie, pero cuando son mayores es prácticamente imperceptible. Abren sus ojos entre el día 13 y 16, comenzando a explorar fuera de su nido a partir del día 21 en promedio. La madre cuida de sus crías y ataca inmediatamente a cualquier intruso con sus púas y dientes.

Cuando las crías tengan de dos a tres semanas de edad, se aventurarán fuera del nido y empezarán a probar la comida de la madre.