Insectívoros. Erizo Pigmeo Africano

 


 

Enfermedades más comunes y medicina preventiva

MVZ. Erika Flores Reynoso

El erizo pigmeo africano es susceptible a una gran variedad de enfermedades. Como en cualquier otra especie, el reconocer los signos clínicos es el primer paso del tratamiento veterinario.

Enfermedades

Enfermedades respiratorias

Los animales que se mantienen a temperaturas bajas son especialmente susceptibles a infecciones respiratorias, incluyendo rinitis, laringitis, traqueitis y neumonía. Otros factores a considerar son el uso de camas polvosas o sucias, nutrición inadecuada, infecciones secundarias y otros factores que comprometan al sistema inmune.

Bacterianas: La causa más común de enfermedades respiratorias son las infecciones bacterianas, dentro de las cuales se mencionan: Corynebacterium sp., Bordetella bronquiseptica, y Pasteurella spp. Los signos clínicos típicos incluyen exudado nasal, estornudos, silbidos, disnea, anorexia y pérdida de peso. Las enfermedades respiratorias pueden variar en rango desde un ligero padecimiento en vías respiratorias superiores hasta una neumonía severa. Como en otras especies las pruebas para el diagnóstico incluyen radiografías, hemograma, química sanguínea y cultivo de exudados o lavados traqueales. El paciente hospitalizado o con medicación en casa debe mantenerse en un lugar templado, silencioso y limpio, restringiendo el ejercicio hasta que se encuentre mejor. El tratamiento incluye antibióticos específicos y tratamiento coadyuvante como terapia de líquidos para evitar la deshidratación, control de la temperatura, oxígeno suplementario, nebulización y corrección en el manejo del ejemplar como dieta, albergue, sustrato, etcétera.

Virales: Se sabe de casos de infecciones respiratorias causadas por un tipo de citomegalovirus  en erizos pigmeos africanos en vida libre, pero este no se ha presentado en animales en cautiverio.

Parasitarias: En animales en cautiverio muy rara vez se han llegado a encontrar nemátodos en vías respiratorias, sin embargo se han reportado casos de Crenosoma striatum y Capillaria aerophila.

El ejemplar puede infestarse con Crenosoma striatum si sale al jardín y come babosas o caracoles. El ciclo comienza con las larvas presentes en fase 1, las cuales se encuentran en las heces de un animal huésped infectado, mismas que se adhieren al pie de cualquier babosa o caracol que pase por ahí. En el cuerpo del molusco transcurren larva 2 y 3. Si un erizo come una babosa o caracol infectados, el parásito permanecerá en el cuerpo de su nuevo huésped y después de pasar por larva 4 y 5 alcanzando la madurez sexual y se multiplicándose en los pulmones del erizo. En ese momento los parásitos migran de los pulmones a los intestinos y salen al exterior en las heces. La infección por nemátodos pulmonares es grave y puede llevar a la muerte del ejemplar. No existen signos definidos que indiquen que un animal está infectado con gusanos pulmonares; pero en las primeras fases, el erizo empezará a toser y presentará disnea la cual puede estar acompañada de silbidos. Posteriormente perderá el apetito y bajará de peso rápidamente. En general, parecerá que tiene insuficiencia respiratoria y está cansado todo el tiempo.

Otros signos que pueden interpretarse como afecciones respiratorias incluyen enfermedades del corazón, neoplasias en los pulmones o tórax. El diagnóstico diferencial debe hacerse por rayos X y/o ultrasonido.

Enfermedades gastrointestinales

Una de los problemas más serios es la impactación del intestino o del estómago con cuerpos extraños. Estos animales pueden comer una gran variedad de cosas en su entorno, incluyendo piezas de juguetes, pelo de otras mascotas y fibras de alfombra, pudiendo causar obstrucción del píloro o del intestino. Los signos de obstrucción gastrointestinal incluyen pérdida repentina de apetito, casi siempre se presenta vómito, letargia repentina y depresión severa. Esto puede empeorar hasta que el ejemplar colapsa y entra en estado de choque. Se debe actuar rápidamente, la toma de una radiografía puede confirmar el diagnóstico, y finalmente se realizará una laparotomía exploratoria para verificar como se encuentra el tejido interno y retirar el cuerpo extraño.

La diarrea es un trastorno clínico común en los erizos pigmeos africanos por causas similares a las que se encuentran en otros mamíferos pequeños como cambios de dieta, estrés, etc. Los indicios para conocer la etiología los proporcionan un examen físico completo, radiografías, hemograma y química sanguínea, cultivo bacteriano, susceptibilidad a antibióticos, frotis, flotación fecal y ultrasonografía. Siempre que sea posible, el tratamiento se enfoca en la causa primaria.

La terapia de soporte incluye la administración de una dieta blanda hipoalergénica como cordero, electrolitos parenterales y antibióticos cuando sea necesario.

Bacterianas: Es un erizo africano de talla más grande. Sus púas son color blanco con bandas delgadas más obscuras. La cabeza y patas son marrones y la parte ventral puede ser blanca o parda. Naturalmente se localiza entre Marruecos y el Oeste de Libia, Islas Canarias, Islas Baleares, España, sureste de Francia. Se cree que fue introducido a Europa y a las islas. Algunos autores refieren que los erizos mantenidos actualmente en cautiverio, son el resultado de la cruza entre Atelerix albiventris y Atelerix algirus y que fue a partir de este hibridismo que surgió toda la variedad de colores que existe hoy en día.

Virales: Se ha reportado como hallazgo incidental a la necropsia infección por herpesvirus simple tipo 1.

Parasitarias: Otra afección del tracto gastrointestinal son las parasitosis las cuales pueden ser causadas por nemátodos, céstodos y protozoarios. Los ejemplares pueden permanecer asintomáticos o presentar signos clínicos como diarrea o pérdida de peso..

Enfermedades cardiovasculares

En un estudio hecho por Raymond y Garner de 42 necropsias, 16 ejemplares presentaron cardiomiopatías. Los animales afectados generalmente tenían 3 años de edad o más. Los signos incluyen disnea, disminución de actividad, pérdida de peso, murmullo cardíaco, ascitis y muerte aguda. Las radiografías son una herramienta diagnóstica útil en estos casos, donde se puede apreciar cardiomegalia, edema pulmonar, efusión pleural, congestión hepática y fluido en abdomen; también es útil tomar un electrocardiograma, hemograma y química sanguínea estos últimos servirán como referencia si es que se inicia un tratamiento. No se sabe la etiología de la cardiomiopatía en erizo pigmeo africano pero se cree que pueda ser genético o debido a la dieta a la que están sujetos. Los tratamientos recomendados incluyen administración de digoxina, furosemida y enalapril mismos que han dado resultado a corto plazo pero en general el pronóstico no es optimista.

Enfermedades urogenitales

Las enfermedades del sistema urinario no se reconocen comúnmente en este tipo de animales. Sin embargo se llegan a desarrollar cistitis y urolitiasis. No se ha determinado la composición de los cálculos renales pero se han asociado al consumo de croqueta para gatos por estos ejemplares.  Los signos de afección de la vejiga pueden incluir cambio en la tonalidad de la orina, disuria, poliuria y anuria. Además de esto, el dolor causado por esta condición lleva a la reducción o pérdida total de apetito y letargia. Mediante un urianálisis, placa de rayos X y ultrasonido, se puede determinar el diagnóstico definitivo. Se recomienda hacer un cultivo y antibiograma para determinar el tipo de antibiótico a utilizar. Si se encuentran urolitos vesicales, estos deberán removerse quirúrgicamente. Para incrementar el consumo de líquidos es conveniente añadir saborizantes al agua de bebida. Se han documentado cálculos renales en animales después de los 2 años de edad.

Las enfermedades renales son más frecuentes conforme el animal envejece. La signología puede ser vaga, pero principalmente se encuentran trastornos del apetito, cansancio, letargia, disminución o incremento de la frecuencia de orinar y anemia. Son de utilidad los exámenes sanguíneos y urianálisis para su diagnóstico, además, lo ideal será tomar una placa de rayos X o utilizar ultrasonido para identificar la presencia de urolitos o masas. Se han identificado histológicamente necrosis tubular, nefritis, glomeruloesclerosis, infartos y varias glomerunefropatías.

Enfermedades de la piel

Esta es una de las causas más comunes por las que el erizo pigmeo africano llega al consultorio veterinario. La piel normal es suave con restos ocasionales de piel seca. Si existen demasiados restos de ésta, pérdida de púas o pelo, prurito, costras, enrojecimiento, orejas rasgadas, con costras e inflamadas, o las patas con presencia de costras hay un problema en la piel.

Parasitarias: Los ectoparásitos que se encuentran más frecuentemente incluyen, gran variedad de garrapatas y varias especies de ácaros. Cabe mencionar que no existen descripciones detalladas en cuanto a la identificación de estas especies. Es posible observar las garrapatas a simple vista aunque no se ha reportado una especie en particular. Las infestaciones por ácaros pueden ser subclínicas o dar por resultado descamación grave de la piel, otitis o ambas. Los signos incluyen seborrea, pérdida de púas y heces de los ácaros formando costras cafés o blanquecinas, en la base de las púas o alrededor de los ojos. Se ha reportado miasis por larvas de mosca cuando la higiene no es óptima, en este caso se presentará una protuberancia con un pequeño orificio en la punta, que es el agujero de respiración.

Los signos que presentan los ejemplares infestados con ácaros son prurito, aunque hay algunos que no presentan signos claros de prurito a pesar de estar afectados. La infestación por ácaros puede diagnosticarse con un raspado de piel para identificar la presencia de los parásitos adultos y sus huevos. En caso de que este sea positivo, debe tratarse a todos los ejemplares que vivan en la misma casa, ya que algunos pueden ser asintomáticos, por ser habitantes normales de la piel. Además debe limpiarse profundamente todas las jaulas, cambiar completamente la cama y lavar los accesorios para eliminar algunos ácaros que estén presentes en estos. Deben obtenerse raspados de piel varios meses después de la aplicación del medicamento a manera de seguimiento, para comprobar la erradicación total del parásito.

Micóticas: También es común encontrar infecciones micóticas en la piel. Los signos clínicos incluyen costras, sobre todo alrededor de la base de las espinas, pérdida de éstas últimas y prurito. Las infecciones pueden ser subclínicas. El diagnóstico se establece con un cultivo micótico y/o examen microscópico, de las púas afectadas. El tratamiento puede incluir medicamentos tópicos y orales.

Es necesario tratar a todos los ejemplares que viven en la misma casa, incluyendo perros o gatos si se tuviese. Las lesiones en el propietario pueden aparecer como áreas rojizos ligeramente inflamados, si este es el caso, se le debe recomendar al propietario que contacte a su médico.

Otras enfermedades de la piel de los erizos pigmeos africanos son piodermas, dermatitis por contacto, pénfigo, neoplasias benignas como el papiloma y malignas, estas últimas se discutirán más adelante.

Otras patologías

Estos animales pueden presentar un padecimiento conocido como síndrome vestibular el cual consiste en una afección temporal donde hay neuritis en la conexión del cerebro al oído, afectando el sentido del equilibrio. Puede presentar vómito, anorexia, movimientos circulares continuos y en ocasiones nistagmos, los cuales son movimientos rápidos e incontrolados de los ojos. Muchas veces no existe una infección, trauma u otra causa asociada al inicio de este padecimiento. Los signos desaparecen al cabo de unos días. En la mayoría de los casos se administra terapia de soporte, se dan antibióticos si existe una infección y esteroides para controlar la inflamación. Si es muy grave se pueden administrar tranquilizantes para mantener en calma al ejemplar.

Enfermedades de los ojos

Las enfermedades oculares no son muy comunes, seguramente uno de los factores que favorece esto es la protección que las púas proveen cuando las mueven sobre la cabeza. Sin embargo, pueden llegar a dañarse los ojos debido a una pelea o por contacto con los alambres de la jaula. También pueden desarrollar infecciones oculares, incluso cataratas y glaucoma. Los ojos de un erizo pigmeo africano deben ser brillantes y obscuros (a excepción de los ejemplares albinos) y libres de impurezas. Si existe alguna patología se puede presentar: inflamación de los párpados, lagrimeo excesivo, estrabismo, manchas en la cara por descarga ocular o también ojos cerrados.

Estos animales son propensos a úlceras corneales debido a que su órbita ocular es poco profunda. El diagnóstico y tratamiento es similar al que se realiza en otros animales de compañía que incluye tinción con fluoresceína. El tratamiento puede ser difícil si el dueño no es capaz de administrarle un medicamento tópico. Se ha sabido de erizos pigmeos africanos ciegos que caminan por su jaula con mínimo detrimento de su calidad de vida.

También se ha documentado proptosis ocular, dada su anatomía que los predispone a este padecimiento al igual que a los perros braquicefálicos.

Enfermedad periodontal

Los erizos pigmeos africanos en cautiverio padecen frecuentemente de enfermedades de encías y dientes. Esto puede deberse a una dieta de alimentos blandos únicamente. Utilizar alimento seco en mayor proporción es la mejor prevención, pero conforme el animal envejece estas enfermedades pueden desarrollarse. La dentición normal es de color blanco con encías en tonos rosado medio a intenso. La progresión de la enfermedad es similar a la que se encuentra en otras especies pequeñas. Las formas tempranas de la periodontitis responden bien a la profilaxis y la antibioterapia. Una vez que se aflojan los dientes es necesario extraerlos. Los animales se desarrollan bien con una dieta blanda incluso cuando se extrajeron todos los dientes. En caso de enfermedad periodontal, la extracción de los dientes flojos y la antibioterapia sistémica resuelven con frecuencia el trastorno. Algunos ejemplares que han perdido una cantidad significativa de piezas dentales necesitarán cambiar a una dieta blanda.

Estos animales son susceptibles a cuerpos extraños en el paladar, como los cacahuates; los signos son similares a los de una enfermedad dental.

Si el individuo lo permite, lo ideal sería un cepillado dental frecuente. Los dentríficos que se utilizan para gatos funcionan bien en estos animales.

Otras afecciones

Traumatismos: Las interacciones entre machos o distintas especies pueden tener como resultado heridas de moderadas a graves. Se instituyen antibióticos tópicos y sistémicos según el caso y de acuerdo con los resultados del cultivo y la susceptibilidad. Cuando es necesario, se lavan con desinfectantes tópicos diluidos a presión sobre la herida evitando cara y ojos. Esta terapéutica puede ser un coadyuvante útil en el tratamiento de las heridas. De manera característica los erizos pigmeos africanos toleran diversos vendajes y férulas sin problema; sin embargo, quizá se requiera anestesia cuando se aplican y cambian los vendajes.

Enfermedades relacionadas con la dieta: Probablemente una nutrición inadecuada es un problema mucho más común de lo que hasta ahora se ha reportado. Hasta la fecha, no se han realizado estudios nutricionales extensos en esta especie, y es muy probable que la dieta natural que consume en vida libre no se haya reproducido en cautiverio exhaustivamente. Deficiencias o excesos nutricionales sutiles pueden llevar a otros padecimientos.

El problema relacionado con la dieta que se encuentra con mayor frecuencia en estos animales es la obesidad, la cual puede estar asociada a una alimentación excesiva, falta de ejercicio adecuado o una dieta muy alta en grasas. La obesidad puede dar como resultado mal estado de la piel, hígado graso, alteraciones de los sistemas respiratorio e inmunitario además de dermatitis secundaria por humedad en los pliegues de la piel. Los propietarios deben vigilar con frecuencia el peso de sus animales y ajustar la cantidad de alimento de manera apropiada. Es necesario fomentar el ejercicio suministrando un espacio adecuado en la jaula y ruedas para ejercicio o bien sacándolo fuera de la jaula diariamente para que se ejercite.

Existen ejemplares que aparentemente no pierden peso con facilidad, aunque se les disminuya su ración alimenticia o se les provea con ejercicio. Otra cosa que se puede hacer con ellos es ponerlos a nadar bajo supervisión del propietario para evitar accidentes.

La lipidosis hepática es otra afección frecuente en el que las células hepáticas muestran en su citoplasma abundantes vacuolas lipídicas lo que no permite un funcionamiento adecuado. El animal se pone letárgico, deprimido, con pérdida de apetito y puede tener comportamientos anormales como convulsiones y agresión inusual. Estos signos se deben a la acumulación de productos de desecho tóxicos, como amoniaco en sangre, lo que después afecta al cerebro. La enfermedad hepática se puede diagnosticar con química sanguínea y concentración de amoníaco en sangre, rayos X, ultrasonido y biopsia hepática si es necesario. El tratamiento para la obesidad y lipidosis hepática se dirige a reducir la grasa de la dieta y aumentar el ejercicio. Este padecimiento se logra revertir si se diagnostica a tiempo.

Otras enfermedades relacionadas con la dieta incluyen raquitismo, sarro dentario o periodontitis, hipervitaminosis o hipovitaminosis por vitamina A y/o D, mal crecimiento tegumentario de las púas y otras anormalidades del crecimiento. El tratamiento se dirige a corregir la dieta y proporcionar suplementos apropiados cuando es necesario.

Anorexia y pérdida de peso: La anorexia es un problema clínico común en estos animales. Se relaciona principalmente con afecciones dentales o digestivas, parásitos, lipidosis hepática, neoplasias, neumonía, hipotermia, enfermedad sistémica, dolor y factores conductuales como competencia, dieta o crianza. El tratamiento debe centrarse en la causa específica e instituirse tan rápido como sea posible, ya que los períodos prolongados de anorexia predisponen con frecuencia al desarrollo de lipidosis hepática. La terapia de sostén puede incluir alimentación forzada o con sonda, administración parenteral de electrolitos y aumento de la temperatura ambiental a 28 o 30 °C.

Neoplasias: Las neoplasias son el padecimiento más común en esta especie. Se ha reportado que los ejemplares de 2 a 3 años de edad son particularmente susceptibles. Existen estudios que muestran las neoplasias que se presentan más frecuentemente en los erizos pigmeos africanos mostrando una incidencia cercana al 30%. Existen publicaciones que hablan de una gran variedad de tumores y procesos neoplásicos que se han descrito en este tipo de animales, las cuales afectan virtualmente todos los sistemas del cuerpo, siendo los más afectados: tegumentario, hemolinfático, gastrointestinal y endócrino.

Síndrome de parálisis

El síndrome de parálisis o neuropatía motora baja progresiva es una enfermedad desmielinizante, la cual produce ataxia y parálisis del tren posterior. Aún no se sabe la causa que la provoca, aunque actualmente se están realizando investigaciones que indican que existe un componente genético. Se presenta en animales jóvenes de 1 a 3 años de edad. Hasta la fecha no se ha descubierto un tratamiento efectivo para la misma, sin embargo, se puede proporcionar terapia de soporte para garantizar su calidad de vida.

Los animales afectados por este síndrome experimentan pérdida de peso, debido en parte a que no pueden tomar el alimento de sus platos. En este caso se puede idear la manera de facilitárselo, pero en otros casos donde la enfermedad ya ha progresado, pueden quedar totalmente paralizados. Se recomienda llevar un registro semanal del peso del ejemplar, para verificar si está disminuyendo rápidamente.

Medicina preventiva y zoonosis

Actualmente no existen vacunas para los erizos pigmeos africanos utilizados como animales de compañía para la prevención de las enfermedades comunes, así que no debe aplicárseles ninguna, sin embargo es necesario mencionar que la medicina preventiva en esta especie se basa principalmente en la higiene.

La jaula debe limpiarse diariamente, incluyendo los recipientes del agua y comida, además de eliminar cualquier parte de la cama que se encuentre sucia y los restos de alimento no consumidos. Esta deberá cambiarse semanalmente por completo, incluyendo el nido.

Los objetos utilizados como accesorios tales como troncos o rocas deben cepillarse y limpiarse con agua cada semana.

Es conveniente que el propietario se lave las manos antes y después de manipular a su erizo pigmeo africano. La transmisión directa de un lugar a otro, es una forma común de desplazamiento de patógenos.

El alimento debe mantenerse en recipientes bien cerrados. Es apropiado mantener libre de polvo y suciedad el lugar donde se encuentre la jaula y donde salga a ejercitarse.

Es importante estar muy atento a la temperatura en que se mantiene al ejemplar, especialmente durante el invierno. Si la temperatura baja mucho, el animal puede caer en un aletargamiento. En este caso será más susceptible a las infecciones e infestaciones por parásitos.
La mayoría de los problemas de salud surgen debido a fallas en la higiene que permiten la colonización de los patógenos. El efecto se intensifica si la dieta es inadecuada, si el ejemplar está estresado y/o si la temperatura oscila por encima o debajo de la recomendada.

Todos los animales utilizados como animales de compañía poseen flora bacteriana, parásitos y virus, de los cuales algunos de ellos tienen un alto potencial zoonótico. La salmonelosis es la principal enfermedad zoonótica asociada a los erizos pigmeos africanos. Hay reportes recientes que demuestran que estos animales juegan un papel importante en la transimisión de Salmonella tilene, que es un serotipo que rara vez se encuentra en el hombre. También se han reportado dos epidemias de Salmonella typhymurium relacionadas con el manejo del erizo pigmeo africano en Noruega. Así que de manera opcional y de acuerdo al historial clínico se recomienda hacer un cultivo de Salmonella spp., debido a que al considerarse portadores sanos, esta prueba debe realizarse para maximizar los cuidados y disminuir con esto la posible transmisión al propietario.

Desde 1991 está prohibida la importación de estos animales del continente Africano a Estados Unidos de América y a México debido a la capacidad que poseen para portar el virus de la fiebre aftosa.

No es recomendable lavar los platos del erizo y bebedero dentro o cerca de áreas donde se preparan alimentos. Si el dueño padece alguna enfermedad que afecta su sistema inmune, puede considerar utilizar equipo protector, o bien que alguien más realice esta tarea.

Es adecuado explicar al dueño que no debe tener temor de manejar al erizo pigmeo africano por miedo a contagiarse de alguna enfermedad, ya que la probabilidad de enfermarse por contacto es baja. La clave para prevenir enfermedades transmisibles al humano es sentido común y hábitos higiénicos alrededor del erizo pigmeo africano y otros animales de compañía.