Aves. Polluelos de loro

PollueloAlgunas personas, cuando piensan en adquirir a un ave como animal de compañía, prefiere adoptarlas cuando aún son pollos.

Como otros animalitos cuando son muy jóvenes, los polluelos no pueden valerse por si mismos en las primeras semanas vida y dependerán de nuestra atención, dedicación y cuidados para crecer sanos.

La cría manual de un bebé de loro es un tema poco conocido y, si bien se necesita mucho tiempo disponible, es un procedimiento sencillo y gratificante. Cuando criamos a un pollito de loro nos convertimos en su padre o madre adoptivos y nos corresponderá para siempre con su afecto incondicional creando un vínculo especial con nosotros.

Si el lorito que llega a casa casi no tiene plumas, habrá que improvisar un nido donde permanezca todo el tiempo, pudiendo ser un recipiente de plástico lo suficientemente profundo para que no se caiga de él pero que le deje ver su entorno. Así mismo le pondremos un sustrato como toallas de papel que deberá cambiarse diariamente. En estas etapas es importante mantener una humedad relativa alrededor del 50% y una temperatura constante alrededor de los 25o C y 28o C ya que a una temperatura menor podría tener frío, problemas para pasar su alimento del buche a su estomaguito, estar menos activo o enfermarse. Igualmente habrá que tener cuidado de no sobre calentarlo.

Conforme crezca el polluelo se harán adaptaciones a su nido para ponerles agua y alimento para que ellos solitos empiecen a comer y cuando están lo suficientemente grandes, con ganas de salirse a explorar a sus alrededores y totalmente emplumados se les podrá colocar en una jaula. En esta etapa podrán estar a temperatura ambiente de la casa, es muy importante no poner su jaula en lugares con corriente de aire directas ni con cambios bruscos de temperatura.

La mejor manera de alimentar a nuestro polluelo será siempre con una papilla comercial especial para crianza de loros de calidad Premium, -ZuPreem cuenta con dietas especiales para crecimiento-. Hay muchas marcas en el mercado que no son de buena calidad y que pudieran enfermar a nuestro amiguito, por lo que es recomendable consultar a un médico veterinario especialista en aves para que les asesore sobre cuál comprar y la manera correcta de su preparación y administración. No se dejen llevar por las falsas creencias de darles una dieta con base en masa de tortilla o pan remojado en leche, ya que pueden llegar a ser dañinas para ellos puesto que no son ingredientes que consumarían en la naturaleza y tampoco tienen las vitaminas y minerales que ellos requieren para su crecimiento.

A grandes rasgos, la papilla necesita estar a una temperatura entre los 30o C-35o C, no muy caliente ya que podríamos quemarlo ni tan fría ya que la comida no pasaría del buche. Deberá tener una consistencia cremosa, ni demasiado líquida ya que podría provocarles diarrea, ni demasiado pastosa porque da lugar a problemas de impactación de buche.

Entre más pequeño el lorito se le deberá alimentar más seguido, más o menos en un intervalo entre 3 a 4 horas de diferencia, y mientras crezca se va ampliando el horario y la cantidad de alimento suministrado llegando a un punto donde se empezará a reducir la cantidad de papilla y se introducirá poco a poco alimento sólido como frutas, verduras y croquetas especiales para loros.

Antes de adoptar a un lorito, deben recordar que dependerá totalmente de nosotros durante toda su vida. No es un juguete para niños, pero que podrá convivir con ellos bajo supervisión de un adulto. Deberá vivir en una jaula lo más amplia posible, con la posibilidad eventual de salir de ella para convivir con ustedes debido a su naturaleza sociable. Y lo más importante, que debe provenir de un criadero confiable en donde les entreguen su factura, nota de venta y papeles de legal procedencia.