Aves. Malos hábitos o comportamiento normal

Muchos propietarios de aves de compañía asocian muchos de sus comportamientos normales con malos hábitos.

Pero, ¿cómo identificar la diferencia entre estos comportamientos? He aquí algunos ejemplos comunes.

Comportamiento normal:
Al momento de alimentarse las aves no tiene cuidado en dejar su alimento en sus platitos. Suelen desperdigar moronas, pedacitos de frutas y verduras por el piso de su jaula e incluso fuera de ella.

Platos bien sujetos

Fig. 1. Platos bien sujetados evitan desperdicio.

Si nuestros compañeritos están acostumbrados a salir de su jaula y rondar por toda la casa, lo más probable es que se orine y defeque por todos lados. Y ciertamente no es lo mismo las excretas de un canario a las de un pato.

Los loros suelen explorar con el pico y tienen el instinto de romper cosas con él y lo hará indistintamente con sus juguetes o con muebles de la casa, ropa o papeles importantes.

Como el resto de sus congéneres, los patos comen todo el tiempo. Si se les saca al jardín, acabará con el pasto, plantas y flores.

La vocalización es algo normal en ellos. Habrá ciertos momentos en los que lo harán más como muy temprano en la mañana, cuando estén contentos o antes de dormir. En algunas especies estas vocalizaciones son de un volumen considerable como en el caso de las cacatúas.

Un mal manejo del ambiente, aburrición, estrés, junto con una mala alimentación provocan que las aves empiecen a tener conductas anormales o malos hábitos, entre ellos están:

• El picaje de plumas, esto es que empiezan a arrancarse sus propias plumas, hasta llegar a quedarse totalmente sin ellas.

• El consumo excesivo de agua o comida siempre y cuando no sean causados por alguna enfermedad.

• Los gritos penetrantes, diferentes a una vocalización normal, asociados a los que ellos han aprendido para llamar nuestra atención con tales alaridos.

• Mordidas y picotazos a personas debido principalmente a un mal aprendizaje.

Aves como loros y pericos llegan a ser selectivos con su alimento, escogien los ingredientes favoritos de la dieta, dejan el resto de la comida, esto es importante ya que puede provocar un desbalance nutricional indirecto.

Al reconocer estos comportamientos podremos prepararnos para poder controlarlos, cambiarlos o erradicarlos, mejorando así la convivencia con nuestro amigo.