Aves. ¿Qué me quiere decir mi loro?

Aunque no utilicen palabras, las aves pueden valerse de su cuerpo para comunicarse. En esta ocasión describo algunas situaciones que ayudará a nuevos propietarios a saber qué están tratando de decir sus loros.

Comodidad: Sus plumas están ligeramente levantadas, sacudiéndose ocasionalmente, se acicala y estira o puede estar jugando con un objeto relajadamente. Vocaliza sin llegar a los gritos y sus pupilas se mantienen en un tamaño normal. Si está muy relajado suele levantar una pata y esconderla contra el abdomen. A veces puedes encontrarlo rascándose la cabeza en una posición que parece que se esté dando un masaje.

Curiosidad: Si no tiene miedo, las plumas de su cabeza pueden estar un poco erizadas. Levantará el objeto con una pata mientras lo investiga con el pico. Un loro más viejo puede titubear más a la hora de examinar algo nuevo. En este caso, puede que se incline hacia atrás. Sus plumas pueden aparecer aplastadas y mantendrá el pico entreabierto. Mantendrá su cuerpo alejado, mientras estira el cuello para investigar con el pico. A medida que disminuye su miedo, podría acercar todo su cuerpo al objeto y relajar las plumas. Normalmente el lorito morderá con más y más fuerza sobre el objeto que está explorando, y si ese objeto es tu dedo, puede resultar doloroso.

¿Qué me quiere decir?

Fig. 1.¡Se encuentra super interesado!

Agresividad: Plumaje totalmente erizado en la cabeza y hombros, alas plegadas pero ligeramente separadas del cuerpo, pico más abierto de lo normal, preparado para picar. Si esta muy agitado puede abrir las plumas de la cola en abanico y dilatar y contraer las pupilas. Algunos loros soplan, se balancean o caminan hacia delante y hacia atrás. Los loros que no tienen muchas plumas en la cara, como las guacamayas, se sonrojan alrededor del pico y los ojos. Si tiene la intención de picar, las plumas de la cabeza normalmente se aplastan y  rápidamente ataca su objetivo.

Excitación: Puede llevar a la agresividad por lo que hay que tener cuidado. Un loro excitado está muy activo y se mueve más rápido que de costumbre. Dilata y contrae las pupilas, abre la cola como abanico y grita. A veces agacha y agita las alas contra el cuerpo en movimientos rápidos y cortos. Las cacatúas suelen erguir sus crestas y su cuerpo.

¿Qué me quiere decir?

Fig. 2. ¡Esta listo para picarte!

Miedo o Nerviosismo: Tendrá las plumas alisadas contra el cuerpo y sus ojos irán repasando la habitación, buscando una vía de escapar. Al principio puede estar completamente erguido con la cabeza ligeramente hacia atrás. Después suele agacharse como si se estuviera preparando para tomar el vuelo. Intentará apartarse de lo que le pone nervioso, aún vigilándolo mientras se aleja. Si  no puede escapar se inclinará hacia atrás lo más que pueda para alejarse. También puede entre abrir el pico y dar un picotazo.

¿Qué me quiere decir?

Fig. 3. No pierde de vista el objeto.

Enfermedad: Deja de actuar como lo hacía normalmente. Sus plumas estarán erizadas, respirará con dificultad, a veces con ruidos. Sus ojos estarán entrecerrados, tendrá más sueño que de costumbre y disminuirá su actividad.
Calor: No sudan como nosotros, sino que abren el pico y respiran por él para enfriarse. Mantendrán las plumas alisadas contra el cuerpo y sus alas estarán un poco abiertas. Pueden incluso bajar la cabeza y cerrar los ojos mientras respiran con pesadez.

Cansancio: Cuando se está preparando para dormir, suele no moverse de donde está posado. Eriza las plumas y esconde la cabeza bajo un ala. Normalmente se prepara rechinando el pico, dando pequeñas sacudidas con la cabeza y pequeños aletazos. Los párpados le pesan, suele parpadear lentamente y a menudo esconde una pata entre las plumas del cuerpo.

Entender la perspectiva del ave ante el mundo nos puede ayudar a comprenderles un poco más y así proveerles un medio ambiente y un entorno social más adecuado.